El TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a la capacidad de prestar atención, regular la actividad y controlar los impulsos. No se diagnostica con una sola prueba ni por internet: requiere una evaluación profesional que confirme que los síntomas son persistentes, aparecen en varios contextos —casa y colegio— e interfieren de verdad en la vida del niño.
Es una de las preocupaciones más frecuentes entre familias y profesores. Aquí te explicamos cómo se reconoce, cómo se diagnostica de verdad y qué se puede hacer.
Síntomas del TDAH en niños
Se agrupan en dos bloques, y un niño puede presentar uno, otro o ambos:
Inatención:
- Se distrae con facilidad y le cuesta mantener la concentración.
- No termina las tareas; parece «no escuchar» cuando se le habla.
- Pierde cosas y olvida rutinas con frecuencia.
- Le cuesta organizarse.
Hiperactividad e impulsividad:
- No para quieto, se mueve o habla en exceso.
- Le cuesta esperar su turno e interrumpe a los demás.
- Actúa sin pensar en las consecuencias.
Inquieto no es lo mismo que TDAH
Aquí está la clave, y conviene subrayarla: todos los niños son inquietos, despistados o impulsivos a veces. Eso forma parte de la infancia. Se habla de TDAH solo cuando estos rasgos son intensos, persisten en el tiempo (al menos varios meses), aparecen en más de un entorno (no solo en casa o solo en el cole) y dificultan el aprendizaje, las relaciones o la vida diaria del niño.
Cómo se diagnostica el TDAH
No existe una prueba única ni un test de internet que lo confirme. El diagnóstico es clínico y lo realiza un profesional cualificado mediante:
- Entrevistas con la familia y, según la edad, con el niño.
- Cuestionarios a padres y profesores, para ver cómo se comporta en distintos contextos.
- Pruebas psicológicas y, cuando es necesario, descartar otras causas (problemas de audición, visión, sueño, ansiedad…).
Por eso es tan importante no autodiagnosticar ni etiquetar: un acompañamiento adecuado empieza por una evaluación bien hecha.
Tratamiento del TDAH
El abordaje suele ser multimodal y se adapta a cada niño. Puede incluir intervención psicológica (trabajo de atención, autorregulación y conducta), pautas y apoyo para la familia, coordinación con el colegio y, en algunos casos, tratamiento farmacológico, que siempre es una decisión médica. Con el apoyo adecuado, la mayoría de los niños con TDAH evoluciona muy favorablemente.
Cómo ayudamos en Eirene
En Eirene acompañamos a niños y familias desde nuestro centro de El Papiol (Baix Llobregat), presencial y online. Puedes conocer nuestro servicio de psicología y de psicología infantil y juvenil, o resolver dudas en las preguntas frecuentes.
Si sospechas que tu hijo podría tener TDAH, lo más útil es una valoración a tiempo. Escríbenos o pide una primera cita, sin compromiso.
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